Península de Yucatán: ríos subterráneos y cenote

Los ríos subterráneos y cenotes de la Península de Yucatán abarcan una red de maravillas bajo tierra que se extiende por kilómetros y kilómetros. Conoce cómo se formó este mundo secreto, comenzando con la caída del meteorito que extinguió a los dinosaurios.

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El impacto del meteorito en la Península de Yucatán

Hace 66 millones de años, aún mucho tiempo antes de que nacieran tus padres y los padres de tus padres; cuando aún ni siquiera existían los seres humanos, los dinosaurios habitaban sobre el planeta. Reinaron por 177 millones de años sin sospechar que sus buenos y prósperos tiempos estaban por terminar.

Sucedió en lo que ahora es la población conocida como Chicxulub, en la Península de Yucatán: un catastrófico meteorito de 15 km de ancho impactó sobre la tierra con la fuerza de 10 billones de bombas atómicas como la de Hiroshima.

Los restos del meteorito, disparados a la atmósfera, se convirtieron en una lluvia incandescente que cayó sobre los seres que estaban en la superficie; calentando la atmósfera e incendiando todo a su paso. Las oleadas de fuego dejaron un mundo de cenizas, donde solo los pequeños seres capaces de encontrar refugio bajo tierra pudieron sobrevivir.

Tras el impacto, terremotos de 11 grados en la escala de Richter azotaron el continente, seguidos de megatsunamis que devastaron las costas.

Por si fuera poco, la nube que sobrevino a la colisión creó una noche invernal que duraría más de una década, sumiendo al mundo en una helada y estéril oscuridad. Pasaron alrededor de 20 millones de años para que la vida volviera a florecer como hasta antes del meteorito, pero una vez que lo hizo, el mundo estaba listo para una nueva era.

Formación de cenotes en la Península de Yucatán

El meteorito dejó un cráter con 180 kilómetros de diámetro en la zona que ahora se conoce como Chicxulub, y a su alrededor se creó un cinturón de cenotes que abarca 27 municipios entre los estados de Yucatán y Quintana Roo.

Normalmente los cenotes se forman por medio de un proceso químico conocido como karst, en el que la lluvia disuelve la roca caliza del suelo y se filtra formando cavidades en el subsuelo, mismas que a su vez se van ensanchando con el paso del tiempo y la continuidad de este proceso. El techo de estas cavidades puede llegar a colapsar eventualmente, abriendo entrada al cenote.

Los cenotes por lo general forman parte de complejas redes fluviales subterráneas interconectadas que abarcan kilómetros enteros.

Ríos subterráneos en la Península de Yucatán

Los ríos subterráneos de la Península de Yucatán se formaron de igual manera que los cenotes, por medio de la filtración de agua dulce en la planicie de roca caliza que conforma el suelo de la península.

Los tres ríos subterráneos más largos del mundo se encuentran en Quintana Roo, teniendo el más largo una extensión de 154 kilómetros, 72 metros bajo tierra.

Estalactitas y estalagmitas

Las estalactitas y estalagmitas también son parte del proceso karst. Las estalactitas son las formaciones puntiagudas que se pueden observar comúnmente en los techos de las cavidades subterráneas. La filtración de agua es la responsable de su formación; al ser constante, se van depositando capa tras capa de los minerales contenidos en el agua, haciendo que la estalactita vaya aumentando de grosor y longitud.

Las estalagmitas son la contraparte de las estalactitas; se forman en el suelo de la cavidad tras el proceso de decantación que forma a sus hermanas. Para que las estalagmitas puedan formarse, es necesario que la cavidad esté vacía, a diferencia de los cenotes.

Muchas veces, estalactitas y estalagmitas llegan a encontrarse, creando columnas completas.

Xplor

En parque Xplor puedes disfrutar de ríos subterráneos y de sus caprichosas formaciones. Nada en sus refrescantes aguas con la ayuda de un chaleco salvavidas, o recorre impresionantes cavernas a bordo de una balsa.

Xplor es una puerta al mundo subterráneo de la Península de Yucatán, ven a verlo ya sea de día o de noche.